jueves, 10 de marzo de 2011

Llega el Otoño florecen las calendulas.




A pesar que muchos consideran a la primavera cómo la temporada más hermosa del año, muchas especies no consideran lo mismo y deciden disponer de su mayor belleza en otras épocas del año.
Este es el caso de las Caléndulas una planta ampliamente conocida por su capacidad medicinal, portadora de una belleza inigualable y la cual encuentra en el otoño mientras los jardines toman tonalidades ocres, ofrecernos toda su belleza.
Sus colores son altamente atractivos y varían entre el rojo, verde y azul, las características de esta especie con flores prominente  y de gran colorido las convierte en una especie implementada por paisajistas para combinar colores y aromas durante las diferentes temporadas del año.
Sus bajos requerimientos de atención y su baja tasa de problemas y enfermedades que las afectan hacen de esta especie ideal para aquellos jardineros poco experimentados.
Necesitan encontrarse aireadas respetando las distancias en su siembra, recibir buena luminosidad y suelos permeables con una buena cantidad de nutrientes.
Su origen es todo un misterio si bien algunos especialistas las ubican en mezo América, se supone que no responde a un sitio o origen particular.
El clima perfecto para su siembra es la primavera, donde la temperatura no registra una amplitud térmica extrema, el riego adecuado y controlado es otro de sus secretos aunque suelen tener problemas con la sobredosificación.
Con respecto a sus cuidados post floración no es necesario efectuar poda aunque retirar las hojas y flores que considere marchitas es una buena opción para mejorar el rebrote de las mismas en la próxima temporada otoñal.
Su precio es módico y su impacto decorativo es enorme,  sin duda más de una estupenda excusa para cultivar caléndulas en nuestro jardín.

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