lunes, 24 de diciembre de 2012

Los ciclos lunares en nuestro jardín



La luna a generado un atractivo casi místico desde los principios mismos de nuestra civilización, su particular y atrapante aspecto encausa a los poetas, enmarados y científicos a descubrir que se esconde detrás de el aspecto de nuestro satélite.



Lo cierto es que escapando de las características poéticas de nuestra luna, el satélite terrestre tiene por sus características astrológicas una especial incidencia sobre la superficie del planeta, esto es muy particular ya qué no sucede en ningún otro planeta de nuestro sistema solar y convierta a la luna en un objeto más que interesante.



La luna regula las mareas controla varios ciclos vitales y sin su existencia la vida en el planeta seria muy diferente a la que actualmente conocemos. Pero también afecta a las especies vegetales, aunque esta característica no responda a un sustento científico comprobable, los resultados no se pueden negar, y nuestros ancestros atribuyan a la luna una capacidad mágica he hipnótica convirtiéndola en un gran catalizador de energía flotando en el cielo.



Es por ello que si desea transplantar, hacer injertos o sembrar plantas cómo frutales, seriales y flores, la luna creciente es la etapa ideal. Denominamos luna creciente al periodo entre la luna nueva y la llena, con esto lograremos un crecimiento más apropiado y una capacidad de recuperación superior.

A su vez en otras fases de nuestra luna encontramos algunas tareas que no se recomiendan desarrollar, y esto sucede durante el cuarto creciente donde la poda, la aplicación de fertilizantes y toda actividad que confiera una agresión justifica o no para la planta desde su conformación más elemental no serian recordables desarrollar.



Usted puede considerar que esto es mera sugestión pero lo cierto es que puede comprobarlo y de echo las culturas precolombinas desarrollaban cultivos sorprendentes en sitios extremadamente complejos potenciando el crecimiento de las especies vegetales mediante el conocimiento astronómico.

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